Amanecerá Dios y medraremos (Homenaje a Sor Juana Inés de la Cruz)

La espera es fragosa,
acerba y húmeda en tejido,
y el viaje arduo de soportar
si no obtengo respuesta.

Mi apremio incluso te ofenda
pero estimo que, tenerla,
es insalvable.
Pasa el tiempo y tú…
tú aguardas callado.
El tiempo pasa y yo…
yo muto en letargo.

¡Habla, Gracia!,
no creas que te quiero compeler,
pero revisa el pasado que traigo conmigo,
¡atiéndeme!,
alivia mi espera por verte,
o ven sin demora al final del camino,
dónde amanecerá Dios
y medraremos.

Àngels Orad

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Crea tu sitio web con WordPress.com
Comenzar
A %d blogueros les gusta esto: