Poesía

Yo no duermo

¡Despiértate!, grita mi madre desde la puerta de la habitación,
pero yo, yo no duermo.

Àngels Orad

Home dolç

Quan crepiten a la xemeneia les pinyes,
sembla que l’amor entre nosaltres creix.
Aviva el foc, home dolç,
que s’apropa l’hivern
i tinc els peus freds!,
i guaita que la porta siga ben tancada,
que ja el meu cor es obert.
Abraça’m, abraça’m fort, home dolç,
i arrapa’m les espatlles sense por,
que només pararé de voler-te quan en els meus ulls hagi foscor.

Àngels Orad

En silencio

En silencio dulce te quiero y pienso.
En mi cabeza no existe la distancia.
¡Qué deleite sería pronunciar tu nombre,
y no puedo!
Este silencio, que nace en el pasado,
y en el que vivo y floto,
lo coso a mi piel como botón a prenda.
¡Qué rabia que quieras pronunciar mi nombre,
y tampoco puedas!
Sabe que te quieren mi cerebro, mi lengua, mis oídos,
mis ojos, mis pulmones, mi corazón, mi estómago, mi hígado, mis riñones, mi páncreas, mi bazo, mi clítoris,
mi útero, mi vejiga, mis huesos, mis músculos y mi piel.
En silencio, en maldito silencio, siempre en silencio.

Àngels

Ligazón

Ligazón.
Sal y mar
y río y cantos.
Ligazón.
Aroma de cielo
y ternura sin frasco.
Ligazón.
Amor y verdad,
sin riendas ni dueño.

Àngels Orad

Ellos

Camino de venida llueve,
y esta lluvia, tenue, coqueta y danzarina,
empapa el calendario,
y alivia mi cansancio.

¡Preparad, niños, viandas,
encended luces
y mostrad sonrisa!,
que llega entre suspiros,
la vive entre los pinos.

Ella confía que la lumbre,
funda la daga del mutismo,
el amor filial sepa a poesía
y se perfume el aire a mandarina.

Àngels Orad

@derechos reservados

Ayer se secó el zarzal

Ayer se secó el zarzal y a mi pesar llegó el otoño.
Cuestas altas, altos
cerros,
coquetas sabinas y verdes pinos.
Ayer se secó el zarzal y a mi pesar llegó el otoño.
Pedanía que despiertas sin reloj ni campana
y que tímida me acoges
y ya no te soy extraña.
¡Ay tierra preciosa!,
verde y silenciosa sin igual,
nada alborota tus noches
si no es de Consuelo,
el can.
Ayer se secó el zarzal y a mi pesar llegó el otoño.

Àngels Orad

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